Y esta el banco rojo a la ribera del río
Y esta el banco rojo a la ribera del río, bajo las ramas del sauce llorón, protagonista involuntario de miles historias. Esta enfrente del puente que une los dos lados del río artificial que corre con un agua marrón y un poco maloliente, sobre una breve loma a la que se asciende por un camino de grava rodeado de cesped. Tiene la huella de decenas de nombres de amantes gravadas en su madera, unas unidas por un tosco corazón, otras tan solo la unión de dos nombres, los menos con una frase que intenta ser original. ¡Son tantos recuerdos! Hubo jóvenes que se besaron, por primera vez, sentados en el, un día de primavera, mientras se miraban a los ojos y deseaban una soledad que el sitio no podía darles olvidándose de viejas clases y viejos profesores dando la murga con viejas historias que a nadie interesaban. Hubo, también amargura con los recuerdos de tantas despedidas y el llanto gris y desconsolado de las abandonadas en la despedida del macho brutal en busca de nuevas p...