Asombros.
Asombros. Ese día íbamos un tanto apurados así que cogimos el metro, línea uno en la estación de Estrecho rumbo a Atocha. No os preocupéis, no voy a hacer crítica de los servicios públicos ni cosa que se le parezca. La política no es lo mío, ya lo sabéis, y más aún en estos tiempos tan extraños y cambiantes, parecen surrealistas y nosotros, los fieles votantes, los asistentes al circo en la función mágica de los payasos. Eso sí, ya sabéis, si queréis votar a Sánchez podéis votar al PSOE o a Ciudadanos. ¡Quién lo iba a decir! Siempre hay sorpresas en esta vida y es que la capacidad de la "izquierda mandona" para infiltrase y manipular grupos ajenos es increíble, son, en esto, buenísimos. Lecciones bien aprendidas en los sindicatos obreros, asociaciones vecinales, ONGs de buena voluntad, etc...¡je, je, je...! Bueno, a lo mío. Íbamos de pie en la plataforma, no suelo sentarme. Mara a mi lado. En la estación de Ríos Rosas una viejecita en el extremo del vagón empe...