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Mostrando entradas de diciembre, 2025

Comer una luna.

Comer una luna. Es de noche, ya has cenado de forma sustanciosa. Estas bien, cómoda, feliz. El niño juega con canciones de otro mundo al tiempo que hace gestos que son más un baile que otra cosa. Son manos que se mueven al ritmo escondido en el centro del mundo con los brillos de volcanes en sus ojos azules. La luz artificial esconde arrugas en los rostros. El niño se habla y se responde; se cuenta chistes vagos y se ríe de sí mismo al tiempo que me mira, a mí, su madre…. Carita de luna llena, pálida como la perfección de la crisálida y el renacer tras la noche. Se abre la ventana. La luna oronda y plena. Creando mundos ilusorios. El niño juega con la luna que se pierde entre sus regordetes dedos llenos de   celulitis infantil. Luna plena y huidiza. Apetitosa, casi de queso, añorados por las hueste de hambrientos ratones de ciudad. Me la ofrece estirando sus brazos con una amplia sonrisa. Se la quito rápido. Le rio. Me como la luna ante su atónita mirada. Sabores ...

Cuidado con los atajos.

Atajo. Te has quedado en la cama más tiempo del debido, esos diez minutos después de sonar el despertador que te das como un regalo, se pasaron de pronto de forma mágica en más de media hora. Vas a llegar tarde a la reunión, esa de la que dependerá tanto tu futuro dentro de la empresa y la consideración de tu trabajo. Te levantas corriendo, asustado. N te duchas. Un afeitado rápido, una pasada del cepillos por los dientes, la ropa del día anterior, no desayunas y te lanzas al garaje donde el coche está mal aparcado y otro le impide la salida correcta. No importa, no puedes perder tiempo, entras en el, dejas tu cartea en el asiento del copiloto y arrancas. Sabes que puede hacerlo, escaso sitio, hay que maniobrar peor no puedes perder más tiempo, el tiempo es oro y, en este caso, platino o plutonio radiactivo. Das marcha atrás, un poco adelante y girando a la derecha. Marcha atrás para la izquierda. Marcha normal par la derecha y ya vez que puedes salir. Eres un genio. Sales no sin...

Obras malditas.

Obras malditas. Me rio yo de la maldiciones faraónicas y demás. Aquí, dentro de nuestras fronteras tenemos la nuestras, obra que por una serie de especiales circunstancias se han cebado y creado esa fama de obras malditas. Me lo recordaba un artículo de mi madre    recordando uno de sus libros de niña, un tomo especial en la biblioteca del abuelo: Santa Isabel de Celes de Alfonso Vidal Planas. Lo que la hacía especial era la prohibición de tocarlo y siempre cerrado con llave. Lo que se sabe: 13 de enero de 1.923. Estreno en Almería, en el teatro Cervantes, de la versión teatral de la novela "Santa Isabel de Ceres". Una obra, cuyo argumento venía marcado por la polémica y el escándalo girando en torno a la vida de las piadosamente conocidas como las "vendedoras del amor". Por su parte los empresarios del teatro advirtiendo al público que uno de los pasajes incluyen una espectacular escena de disparos y muerte de alguno de sus protagonistas. La primera actriz ...

Siguiendo al hombre entre la multitud.

Siguiendo al hombre entre la multitud. (A Poe, un maestro, un sabio). Estaba sentada en la terraza de la cafetería, mirando sin ver, tomando un café sin sabor, cuando, de forma súbita, me fijo de forma obsesiva en un viandante. Era un hombre   normal como podían ser millones de hombres, ni alto, ni bajo, ni gordo, ni delgado, ni joven, ni viejo. Todo en el era algo como indefinible, hasta si me dejáis, diría que borroso. Vestía un tanto formal, como cientos de comerciales que buscan un potencial cliente a quien endilgarle el último piso, (Una ganga oiga, si no se decide me los sacan de la manos en dos o tres horas, no lo piense mas), el ultimo vehículo (dirección asistida, ABS, un GPS de regalo, aire acondicionado de fabrica, cinco airbags y todo incluido en el precio. No hay nada en el mercado comparable), o el ultimo seguro (por ser usted en las condiciones de este seguro de entierros le incluimos los dos hijos que tiene y hasta que cumplan 35 años totalmente gratis). Su pelo...

Exorcismo en la cocina.

  Después de muchos sustos y avatares hemos decidido resolver el problema de una vez por todas, hemos llamado a los exorcistas de la cocina. Dos hombretones encantadores y simpáticos, dos hora y, esperemos, problema resuelto. Todo empezó ya hace un par de meses, ya os he contado del suicidio de los vasos y platos, de la huida inter dimensional de cucharas y tenedores y cuchillos, de ruidos extraños y suciedades que aparecen sin más justo después de terminar de limpiar esa misma zona…todo muy de miedo y de extraño fenómenos parasicológicos. Intentamos comentárselo a Iker Jimenez pero cuando se entero de que era “una” cocina se echo a temblar y dijo que nanay, el de cocinas nada de nada Tengo mi teoría por la forma en que se unen las paredes, sobre todo la esquina de la lavadora y la televisión, plana ¡eh! Que también hay que presumir un poco. Si, esa esquina que forma como una zona totalmente diferenciada del resto, como un añadido, en el que parece que la luz es diferente, como...