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Mostrando entradas de noviembre, 2025

Las hormigas.

Gira la rueda del destino en el sentido de la agujas del reloj. Gira sin parar, sin detenerse, siempre constante a su ritmo de triturar hechos, dramas personales, encuentros sorpresivos   y recuerdos. No hay obstáculos que la detenga, ni compasión por las pobres hormigas que, en el fondo somos todos en este bellos planeta llamado hormiguero, perdón, llamado Tierra.. El regalo en papel de plata y oro fue una sorpresa, una gran sorpresa. La sonrisa amplia de oreja a oreja del niño, apenas siete años, se perdió cuando intento saber que era aquello (los papeles del envoltorio ya estaban por el suelo y la abuelita con sus achaques y lumbalgias recogiéndolos con la paciencia de años y años). En la caja se veían cientos de hormigas en su hormiguero, hormiguero especial traslucido, como en un corte vertical, en una masa como gelatinosos llena de galerías mientras, por los huecos excavados, los pobres bichitos se afanaban por vivir y seguir viviendo preguntándose que serian aquel gran ojo...

ANECDOTA EN EL PARQUE DE ATRACCIONES.

ANECDOTA EN EL PARQUE DE ATRACCIONES. Según entráis en el parque de atracciones de Madrid, a la derecha, está la mejor atracción de agua en plan familiar: los rápidos. Segura, relativamente tranquila, con agua para refrescarse un poco en los días de calor y, normalmente, no hay mucha cola. Allí nos encaminamos en una tarde que, pensando que habría poca gente, nos fuimos al parqué, ¡cómo no! Y, ¡cómo no!, abarrotado. Empezamos por esa atracción, los críos con prisas como siempre y como siempre, no hay mucha cola, unos diez   minutos de espera y a montar. Nos toco con otra familia, extranjera por el acento, con dos niños, el menor no tendría más allá de los cuatro añitos. Arrancamos y por efecto de peso (los padres, ya se sabe, la barriguita cervecera…) el agua hacia nosotros empapándonos el pantalón. Mara feliz riendo y mojándose, que es lo que quiere. La barcaza dando giros y giros y en cada giro el agua inundándola y mojándonos el trasero y, a veces, algo más. El peque, en...

Cuando cierras una ventana, no se abre una puerta, no, que no, te pillas los dedos...

Cuando cierras una ventana, no se abre una puerta, no, que no, te pillas los dedos... A veces, algunas veces, hasta pierdes una uña. Mira que duele, es algo asombroso como el dolor alcanza cotas diríamos exquisitas inolvidables. Los auténticos masoquistas lo saben muy bien por eso veréis que siempre son ellos los que se ofrecen para cerrar ventanas y ventanucos y claraboyas y demás...sobre todo si hay que subirse   a una escalera. El culmen de todo deseo, el sumun de toda aventura. Subirse a una escalera en precario equilibrio para cerrar una ventana de guillotina, poner los dedos sobre un ventanuco de forma ojival y ¡zas! oleada de dolor al pillarte los delicados dedos con un máximo brutal cuando haces fuerza para sacar la mano del aprieto en que se ha metido y la uña se pueda pegada a la madera; encima con el tirón, nunca lo hagáis, de verdad, nunca, te desequilibras olvidando dónde estás y ¡zasca! la escalera se tumba por un lado, se va deslizando por la pared, normalmente el ...

"Cuando se cierra un ventana, se abre una puerta."

"Cuando se cierra un ventana, se abre una puerta." Casualidades, azar, el karma ¿Quién sabe? La vida es una toma inconsciente de decisiones que nos llevan a un resultado u otro. No somos conscientes de lo que pase a nuestro alrededor ni de las pequeñas consecuencias unas veces favorables y otras, un tanto negativas... Todo empezó por unos pendientes que quiso Mara como uno de los muchos regalos de Reyes. Nada del otro mundo, al menos para mis gustos. Pendientes que vio conmigo haciendo la compra de la semana, por una vez que viene y a pedir que son dos días. Unos pendientes de plata, con colgantes llenos de piedrecitas brillantes de mil colores, cuarenta y cinco euros del ala. No es por el precio si no porque ya le teníamos TODOS los regalos de este año, con un regalo más de este calibre y mi presupuesto a la mierda. Pero es que le encantaron, se le encendieron los ojos, casi se pone a dar saltitos en la calle dando palmadas como cuando era pequeñita y un autentico primor...