Apocalipsis: el granito.

 El granito se volvió dulce

Azules aires cantan, vuelan…

Soy mantequilla derretida

En hornos profundos de algodón.

Vuelo con grifos, dragones…

Sueño en amaneceres lejanos

De dioses bellos, inmisericordes

Sacrificándonos en el Árbol del Dolor.

 

El Señor del Dolor se alza terrible

Brillando en mercurio y cromo.

La no-mujer se entrega en sacrificio

Mientras el poeta escribe en la arena

 

                  Su último poema ensartado,

                  Consumido, eterno en su belleza,

                  Con la consciencia del daño

                  Desgarrado de cuerpo y alma….

Comentarios

Entradas populares de este blog

Comer una luna.

Cuidado con los atajos.

Prometí, un día, contar....