Te escapas de mis dedos.

Te escapas de mis dedos.

Huyes por azules rejas

que se abren a tu paso.

 

Fluyes de mis manos...

Por el aire purpura

con los remos de plomo...

 

El tiempo se detiene.

Ya no estás. Quedo solo.

Mudo, sordo y perenne...

Comentarios

Entradas populares de este blog

Comer una luna.

Cuidado con los atajos.

Prometí, un día, contar....